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Perros y humanos se pueden comunicar

Los estados anímicos de los animales se delatan en sus movimientos. El estrés o la agresividad son fáciles de detectar. El 90% de la comunicación entre animales se basa en los movimientos corporales, en la postura que adoptan, las distancias y la aproximación. Así lo afirma el experto en adiestramiento canino José Manuel Leal, quien agrega que lo básico y más útil es conocer las señales que indican agresividad y, por lo tanto, pueden advertir de un posible ataque. “El pelo erizado, el cuerpo y las orejas proyectados hacia delante son signos de cuidado. En cambio, si inclina el cuerpo hacia atrás, es una actitud defensiva y posiblemente quiera escapar”.


El experto explica que la mayoría de las veces los perros realizan advertencias, que van desde leves gruñidos hasta ladridos y tirar mordiscos al aire, pero también asegura que hay ciertos perros (como algunas razas de pelea) que pueden atacar sin previo aviso. Además, hay actitudes caninas que denotan ciertos estados de ánimo. “A veces los perros no obedecen cuando se les dan muchas órdenes. Empiezan a olfatear el suelo y a mirar hacia otro lado como evitando el contacto, eso significa que están estresados”. Según el adiestrador, hay varias señales que el perro envía como una forma de calmarse a sí mismo y a su entorno. “Girar la cabeza, dar
la espalda y bostezar son actitudes que adoptan para tranquilizar la situación. Además, cuando el perro se siente presionado también envía mensajes como hacerse el que no escucha”. Choque de culturas El especialista acota que es como un “choque de culturas”, por lo que hay que adaptarse al lenguaje del animal: “Si uno reta al perro cuando rompe algo y más encima se agacha a recoger los pedazos, lo va a interpretar como una invitación a jugar. Esto, porque la forma que él tiene de decirle al amo que quiere jugar es agachándose con las patas delanteras y levantando la cola moviéndola”. En cuanto a la aproximación a un perro desconocido, hay que saber ciertos códigos: “Si me acerco muy rápido y con la mano sobre su cabeza, puede interpretarlo como un signo de agresión. Lo ideal es acercarse de lado (nunca frontalmente) y detenerse a un metro del animal. Luego hay que inclinarse un poco, mostrarle la mano a la altura de su hocico y con la palma hacia arriba, esperando que él se acerque”.